“El futuro de la ganadería pasa claramente por el bienestar animal”
Esteban Casado García, presidente del Consejo de Administración de Canard S.A., lidera desde la provincia de Soria una de las transformaciones más relevantes del sector del pato en España. A través de su marca Malvasía, la empresa ha apostado por un modelo productivo basado en la investigación, la adaptación a un mercado cada vez más exigente y el bienestar animal como eje central.
En esta entrevista, Esteban Casado repasa el recorrido de Canard, el trabajo desarrollado junto a NEIKER para lograr la certificación Welfair®, los principales retos técnicos afrontados y su visión sobre el futuro de la ganadería.
Orígenes de la empresa y relevo generacional
Canard S.A. nace en 1989, cuando el padre de Esteban Casado, veterinario y una figura muy reconocida en la ganadería de Soria, inicia la cría de patos en la provincia. En aquel momento, se trataba de una actividad muy poco extendida en España, donde el pato estaba casi exclusivamente asociado al foie gras.
El proyecto arrancó en una antigua granja de conejos que fue reconvertida para la cría de patos, con el apoyo de socios locales y un fuerte arraigo en el entorno rural. Desde sus inicios, la empresa mantuvo una estrecha relación con el territorio. Con el tiempo, la actividad fue creciendo de forma progresiva hasta que, en 2006, se construyeron el matadero y una nueva fábrica en el mismo municipio.
Esteban Casado se incorporó plenamente a la gestión en 2020 con una idea clara: relanzar el proyecto y dar un impulso definitivo a una línea de trabajo que llevaba años desarrollándose, especialmente en el ámbito del bienestar animal.
La apuesta por el bienestar animal y el trabajo con Welfair®
Desde alrededor de 2010, Canard venía desarrollando distintos proyectos de I+D con un objetivo muy concreto: “obtener un producto de calidad sin recurrir al cebo forzado”. Cuando Esteban se incorpora a la empresa, esta línea se consolida como uno de sus pilares estratégicos. “Teníamos claro que, si no conseguíamos replicar el foie gras tradicional, al menos debíamos desarrollar una alternativa viable basada en criterios sólidos de bienestar animal”, explica.
El contacto con NEIKER se produjo en una feria celebrada en Bilbao. Aunque inicialmente el planteamiento generó “escepticismo” —dado el fuerte vínculo del pato con el foie gras tradicional—, el reto técnico despertó el interés de NEIKER, ya que no existía ningún protocolo específico de bienestar animal para patos. En 2021 comenzó un trabajo intenso que culminó, en 2022, con la certificación de la granja bajo el protocolo Welfair®, marcando un hito tanto para Canard como para el propio sector.
El reto del matadero y la mejora de los procesos
La certificación del matadero fue uno de los retos más complejos del proyecto. Durante un largo periodo, el sistema de aturdimiento supuso el principal obstáculo para su validación, lo que obligó a la empresa a revisar y adaptar sus procesos. Tras múltiples auditorías y ajustes, finalmente lograron certificar el centro de sacrificio para patos sin cebo forzado. Este camino permitió, además, reforzar otros aspectos del funcionamiento del matadero, contribuyendo a una mejora global y a una mayor profesionalización.
Cambios y mejoras en granjas
La implantación del protocolo Welfair® ha supuesto mejoras significativas en las granjas. Se ha trabajado especialmente en el entorno exterior, con la plantación de viñedos, árboles y arbustos que aportan protección vegetal, así como en la creación de zonas de baño específicas para los patos. Las auditorías anuales han facilitado una dinámica de mejora continua, incorporando pequeños cambios que, en conjunto, “tienen un impacto real en la vida de los animales”, señala.
Para Esteban, el bienestar animal es un elemento clave tanto desde un punto de vista ético como productivo: “Producción y bienestar son perfectamente compatibles. Animales en mejores condiciones generan menos bajas y una mayor calidad final del producto”.
Mercado, sector y perspectiva de futuro
A principios de 2025, Canard dejó de incorporar patos criados específicamente para la producción de foie gras, con el objetivo de reconvertir progresivamente todas sus granjas hacia modelos basados en bienestar animal. Aunque el foie gras continúa siendo una parte relevante del negocio, la evolución del mercado es clara, tanto a nivel europeo como nacional.
Este proceso de transformación no ha estado exento de dificultades y resistencias dentro del sector, pero la convicción de Esteban es firme: “El bienestar animal marcará el futuro de la ganadería”. En su opinión, llegará un punto en el que, como ya ocurre en países como Alemania, Reino Unido o Dinamarca, los productos sin aval de bienestar animal dejarán de tener espacio en el mercado. Más allá de las certificaciones, el objetivo es ofrecer al consumidor la seguridad de que los animales han sido bien cuidados.
