Entrevista J. M. Mulet

12/03/2025

“La desinformación en el sector agroalimentario: un reto para la comunicación científica”

En el debate sobre alimentación, ciencia y sostenibilidad, la desinformación juega un papel determinante en la percepción del consumidor. J.M. Mulet, catedrático de Biotecnología en la Universidad Politécnica de Valencia y autor de numerosos libros como «Comemos lo que somos», nos ofrece una visión crítica sobre los retos comunicativos en torno a la biotecnología y el bienestar animal, así como la importancia de una información rigurosa para la toma de decisiones en la industria agroalimentaria.

De la investigación a la comunicación: una trayectoria con impacto

Durante más de veinte años, J.M. Mulet ha investigado los mecanismos que permiten a las plantas tolerar condiciones ambientales extremas, como la sequía o la salinidad. Su trabajo ha estado vinculado al desarrollo de cultivos más resistentes mediante técnicas de modificación genética y, más recientemente, la edición genética con herramientas como CRISPR, que permite modificar genes de manera más precisa.

«Al principio, la biotecnología vegetal era un campo con mucha controversia, así que tuve que aprender a comunicar desde el rigor científico. La experiencia en la divulgación sobre transgénicos me ha servido en los últimos años para abordar la desinformación en el sector ganadero», explica Mulet.

Su trabajo ha trascendido la investigación, participando en comités científicos y colaborando con la industria cárnica en el diseño de estrategias de comunicación basadas en evidencias. «Las mismas falacias y bulos que rodearon a los transgénicos hace veinte años se están trasladando ahora a la ganadería», advierte.

El papel de la comunicación en la percepción del bienestar animal

El bienestar animal es un tema de creciente interés para los consumidores, pero también una fuente de desinformación. «Hay una narrativa predominante que asocia la ganadería con el maltrato animal. Sin embargo, no se consideran los hechos ni la legislación vigente, no se tiene en cuenta que tenemos una normativa de bienestar animal muy estricta», sostiene el catedrático.

Para él, el problema del consumidor es que, actualmente, tiene muchas fuentes de información, pero pocas son fiables. El reto que tiene el sector, asegura, es informar directamente al público. «No podemos convencer a quienes tienen un interés económico en la desinformación. La comunicación debe centrarse en el consumidor, explicando con datos y pruebas que el bienestar animal es una prioridad en la producción agroalimentaria».

Asimismo, el catedrático afirma que la ganadería enfrenta una crisis comunicativa. «El sector suele reaccionar tarde y de manera fragmentada ante las campañas de desinformación. No basta con defenderse cuando ya existe un problema; es necesario anticiparse con una comunicación proactiva, coordinada y basada en la ciencia», enfatiza Mulet.

Entre los principales desafíos del sector en los próximos años, destaca la necesidad de adaptarse a las nuevas normativas, el auge de alternativas como la carne sintética y la importancia de educar al consumidor sobre la realidad de la producción animal. «Si no comunicamos bien, corremos el riesgo de repetir la historia de los transgénicos: regulaciones que limitan la producción local mientras se importan productos de países sin controles estrictos. La solución pasa por la ciencia, la transparencia y una comunicación efectiva», concluye.

Ciencia y certificación: la clave para combatir las fake news

Mulet destaca la importancia de contar con certificaciones respaldadas por criterios científicos. «La certificación en bienestar animal no debe basarse en percepciones o en lo que suena bien, sino en estudios etológicos y parámetros objetivos. No se trata de humanizar a los animales, sino de avalar condiciones óptimas para su especie y entorno».

Asimismo, la investigación y la divulgación científica juegan un papel fundamental en contrarrestar la desinformación. «La ciencia no entiende de ideologías ni de tendencias. Nuestro trabajo como investigadores es aportar datos que permitan una toma de decisiones basada en hechos, no en emociones».

Consejos para futuros divulgadores científicos

Para aquellos científicos que deseen comunicar mejor su trabajo, Mulet recomienda perder el miedo a la opinión pública y aprovechar los espacios de divulgación. «Nadie explicará mejor tu trabajo que tú mismo. Hay que buscar plataformas donde compartir el conocimiento: redes sociales, charlas, colaboraciones con medios. La clave es ser claro, conciso y basarse siempre en datos verificables. ¿Estás haciendo las cosas bien? Cuéntalo, no hay más», concluye.

Resumen de la privacidad

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia mientras navega por el sitio web. De estas cookies, las que se clasifican como necesarias se almacenan en su navegador, ya que son esenciales para el funcionamiento de las funcionalidades básicas del sitio web.